A veces extrañarle hace dulce la espera. Unas pocas palabras suyas bastan para hacer estallar en colores la gris monotonía con la que su ausencia tiñe los días y entonces la espera se torna dulce. Al menos por un momento...
La melancolía es algo así como un pentagrama en el que van sonando, una a una, las notas que el recuerdo va dibujando. Unos días la melodía es triste y mi ánimo taciturno se desliza entre los minutos haciendo que el tiempo me abrace como una camisa de fuerza que no me permite salir de esta realidad en la que usted no está. Otras veces, la melodía tiene un tono de promesa. Sucede cuando una palabra suya logra el milagro de detener el tiempo mientras acelera mis latidos. Me siento a escucharla y sonrío... Recordando su sonrisa que tiene el invariable gesto de la complicidad. ¿Sabe? Su nombre como remitente en algún furtivo mensaje me dice todo lo que espero, sueño y deseo... Aún antes de leer el mensaje. Solo me basta saber que usted está en alguna calle, en alguna esquina, en algún lugar... pensando en mí. Y que sabe que yo, al otro lado de ese pensamiento, sigo recordando los besos que todavía no suceden...
Y si acaso lo ignora, escuche al viento o a la noche y sabrá distinguir mi voz: le espero. Justo donde deberemos encontrarnos, aunque ni usted ni yo sepamos exactamente el lugar. Ahí estaré en el momento indicado. Y los dos sabremos cuándo será solamente al estar frente a frente, un segundo antes de abrazarnos con el alma. Porque siempre nos abrazamos así... Porque nuestros brazos siempre se buscaron para formar el círculo perfecto que somos: esa unión de nuestras polaridades en una inexplicable fuerza cósmica llamada Deseo. O Amor.
O como usted quiera llamarle.. Al final, ese INFINITO que resulta de la suma de los dos...
Voy dejándome llevar al paso de la tarde
Navegando con las horas como una aventura
Hoy no tengo más que hacer que ver el sol caer
Basta con que estés...
Y las sombras van creciendo sobre la montaña
Te has fijado, qué curioso, cuántas golondrinas
Escribiéndose en el viento como una poesía
Basta con que estés...
Basta con que estés en el sencillo paso de los días
En la razón de la melancolía de esta tarde en la que
Basta con que estés en cada cambio de las estaciones
En el silencio oculto en las canciones que voy dejando caer
Basta con que en algún lado estés...
Mientras vuela mi mirada por el cielo rojo
Va subiendo poco a poco el aire de la noche
Las siluetas recortándose en el horizonte
Basta con que estés...
Basta con que estés en el sencillo paso de los días
En la razón de la melancolía de esta tarde en la que
Basta con que estés en el secreto espacio de las almas
En cada noche que por La Montaña cae con tanta calma
Basta con que estés en ese más allá del horizonte
En cada viento que persigue al Norte como a un sueño errante
Basta con que estés en cada cambio de las estaciones
En el silencio oculto en las canciones que voy dejando caer
Basta con que en algún lado estés...
Y el perfume del maíz que viaja con el viento
Y el recuerdo de tus pasos sobre el prado verde
Va mezclándose en el alma con el vino tinto
Basta con que estés...
Basta con que en algún lado estés...
Ricardo Perotti
Navegando con las horas como una aventura
Hoy no tengo más que hacer que ver el sol caer
Basta con que estés...
Y las sombras van creciendo sobre la montaña
Te has fijado, qué curioso, cuántas golondrinas
Escribiéndose en el viento como una poesía
Basta con que estés...
Basta con que estés en el sencillo paso de los días
En la razón de la melancolía de esta tarde en la que
Basta con que estés en cada cambio de las estaciones
En el silencio oculto en las canciones que voy dejando caer
Basta con que en algún lado estés...
Mientras vuela mi mirada por el cielo rojo
Va subiendo poco a poco el aire de la noche
Las siluetas recortándose en el horizonte
Basta con que estés...
Basta con que estés en el sencillo paso de los días
En la razón de la melancolía de esta tarde en la que
Basta con que estés en el secreto espacio de las almas
En cada noche que por La Montaña cae con tanta calma
Basta con que estés en ese más allá del horizonte
En cada viento que persigue al Norte como a un sueño errante
Basta con que estés en cada cambio de las estaciones
En el silencio oculto en las canciones que voy dejando caer
Basta con que en algún lado estés...
Y el perfume del maíz que viaja con el viento
Y el recuerdo de tus pasos sobre el prado verde
Va mezclándose en el alma con el vino tinto
Basta con que estés...
Basta con que en algún lado estés...
Ricardo Perotti
12 palabras que destellarán en esta noche..:
antes, entre y después de la palabra, el amor acecha
Mi querida Isis cada letra y cada pensamiento dedicado a tu amor hace eco en el universo y crea explociones de romance, espero y muy pronto puedas estar con tu amado.....
Dulce espera que nace del pensamiento, del sentimiento y del amor
La melancolia es, simplemente, blues... Una musica tan triste como bella...
Un abrazo, Isis
saramago escribió "siempre acabamos llegando donde nos esperan"
besos*
Ay, amiga Isis, no imaginas qué bien entiendo tus palabras...
Un abrazo, maga.
El amor se encuentra dónde menos lo esperamos. Saludos.
AMIGA ME CONMOVISTE HASTA LAS LAGRIMAS... NO SABES COMO PLASMAS ESE QUE EN REALIDAD HA SIDO MI SENTIMIENTO....GRACIAS....
Tu forma de sentir y de expresarlo es tan hermosa...
Que bonito Isis.
Besos.
Me gusta como luce tu nueva casita, veo que cambiaste la decoración y debió sentarte bien porque te siento enamorada y contagias felicidad y dibujas sonrisas. Por favor, no dejes de compartir esa sensación.
Me gusta tu nueva casa, esa redecoración es ideal para acompañar tus bellas palabras. Lecciones de vida y amor que nos das siempre. Aprendo y retengo cada frase, cada letra y la tomo como mía. Siempre luminosa y certera...
Eres Luz, no lo olvide señora bella.
Paso a dejarte un cordial saludo
Publicar un comentario en la entrada