miércoles, 29 de diciembre de 2010

Desde el umbral


Me asaltan las ideas a medianoche seguramente porque quieren franquear el límite entre el sueño y la realidad. Aunque creo que el límite del sueño no es la realidad sino la nada. Me asaltan las ideas justo en la hora que no es ni fin ni principio porque asomarse a los abismos siempre supone el fin de una esperanza o el primer impulso para un salto de fe.

Y entonces las palabras son escritas en un estado que no es la vigilia ni el sueño. Es un estado de extraña lucidez que surge de no estar dormida ni despierta sino en un aquí y ahora que está entre dos días: la hora cero es la no-hora y este presente es el único que se puede definir como tal porque no se va tan fugazmente como el presente de la vigilia ni abarca tantos espacios-tiempos como el del sueño.

Creo que escribo desde el umbral para captar la totalidad del instante... 

Algunos dicen que se llama inspiración este bullir de voces que pugnan por hallar coherencia en el lenguaje... Ya sea hablado o escrito: pugnan por ser manifestas. Y este manifestarse de las ideas-voces en horarios más propicios para perderme en el abrazo de quien duerme a mi lado que para escribir, es lo que me abduce del lecho y me pone frente al ordenador, en medio de la ya-no-penumbra ni física ni psíquica para plasmar desvaríos nocturcrepusculares...

"Necesito una fuga catatónica noctura" decía un graffitti que leí cuando me gustaba leer graffittis. "Ten cuidado con lo que deseas porque te puede ser concedido" dice un proverbio chino... Pero la fuga no es la de este instante sino la de las fantasías que me hicieron levantarme de la cama. ¡Ahora recuerdo otro graffitti!: "Tengo un sueño que no me deja dormir" (jaja.. irónicamente oportuno).

(Escucho romperse un cristal en la oscuridad de la calle... Estas cosas no pasan en el día, ni en el día tengo la sensatez para saber exactamente qué significa esta sincronía: un cristal estalla y es como el juego pirotécnico que estalló frente a la gigantesca ventana en la que el anochecer se proyectaba como en una sala de cine mientras yo tomaba un té helado frente a ella, hace tan solo unas horas. Es un EUREKA: una idea ha nacido, ha visto la luz, ha hecho la luz, ha estallado en el umbral... Justo cuando lo cruzaba ;)



Pero la idea es tema de otro post ... Asi como el sueño que no me dejaba dormir ... (que, menciono de soslayo, también es tema recurrente de mis escritos, llamado de la piel, devaneo del inconsciente, motivo de sabbaths...) (Ah... perdón por transgredir el punto final... Las palabras suelen ser caprichosas y más aún cuando quieren cruzar el umbral ;)




5 palabras que destellarán en esta noche..:

TORO SALVAJE dijo...

El umbral parece un momento mágico.
Seguro que las ideas se apiñan en él.

Besos.

ANTIQVA dijo...

Posiblemente es que nuestro cerebro, cuando se le deja tranquilo, es cuando da mas de si...

Terrible cosa es cuando en ese momento de la duermevela se nos cuela una pesadilla... Ese tipo de monstruos son, en ese momento, invencibles...

Recibe un abrazo, querida amiga

Janeth dijo...

Que sera que por las noches son los momentos mas interesantes de la vida,...a mi me ocurren muy a menudo, la inspiracion corteja mis sentidos, son momentos inefables, donde la imaginacion vuela a momentos, en una enseñanza sin tiempo

essaldir dijo...

La noche por alguna razon, despierta y mueve sensaciones que la luz oculta. Entre estas sensaciones yace esta chispa que llamamos inspiracion... una conexion primitiva con el ser.
El umbral asi reflejado como experiencia creadora... como fuente y borde entre lo denso y lo luminoso, es el magico, como cierta esfera mencionada por alguna Isis.... los signos de lo sagrado estan en ti, no fuera... no en otros.

Besos

SUSURU dijo...

Guarda los buenos recuerdos
Para los malos momentos y escucha…..
Apuntate a la vida, a decir lo que sientes.
A sentir lo que vales, a soñar lo que quieres
Y a saber que te sobra con tener lo que tienes.

Buenos augurios para el 2011

Saludos con amor